Realmente sorprendido de lo que encontré al visionar esta película dirigida por Alex Proyas. Se trata de una historia que pese a situarse en una diégesis futurista, trata temas muy humanos y reflexiona bastante acertadamente sobre ellos. En ocasiones recuerda al libro "Sueñan los androides con ovejas eléctricas" en el que se basó "Blade runner".
Un androide llega a ser capaz de sentir, soñar y reflexionar casi como un ser humano y tiene el objetivo de salvar a la humanidad de sus propios clones robots (aunque Sony, nombre del superrobot, es más avanzado). Todo ello, en una trama muy interesante, con investigación de asesinato incluída, corrupción gubernamental de fondo, y reflexiones filosóficas y sociológicas que aderezan los diálogos. Quizás el desenlace se pierde en un extraño túnel, del que difícilmente puede salir y eso provoca que no sea una magnífica película, además de otra cosa que aclaro en el spoiler. Aún así, sorprendente, entretenida e interesante película, que deja en el aire la siguiente pregunta: ¿estamos cerca de ser meros robots que cumplen órdenes, o aún tenemos más objetivos que elegir y libertad para elegirlos? ¿y capacidad para saberlo?
spoiler:
El guión tiene trampas al audioespectador, que como sabrán muchos de los que hayan leído mis críticas, es algo que odio. Cuando Sony va a ser ejecutado, y de hecho, es ejecutado, nada, absolutamente nada nos hace prever que la doctora ha hecho el cambiazo del que presume. Es un as en la manga que provoca que los que vemos la película nos sintamos un tanto ofendidos al decirnos el narrador, que somos idiotas y que no nos hemos enterado de nada y que él lo sabía todo, de forma injustificada.
Por otro lado, el final es una gran confusión, que puede llevar a un análisis más detallado que desvele una gran prisa por acabarlo "como sea". Eso deja al filme un tanto tocado y demuestra el lado más comercial de la película.