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CRUCE DE CAMINOS
“En las grandes ciudades la gente se roza. En Los Ángeles nadie se toca. Estamos siempre detrás de este metal y del vidrio. Creo que extrañamos ese contacto tanto, que nos chocamos unos con otros sólo para que podamos sentir.” Así comienza Crash, el salto a la dirección del escritor de moda en Hollywood: Paul Haggis, guionista de Million Dollar Baby y Flags of our fathers (próximo proyecto de Clint Eastwood), pero también de muchos de los episodios de la serie televisiva Walter Texas Ranger.
Crash hace uso de un esqueleto narrativo bastante trillado. La historia coral fragmentada en la que las vidas de los personajes acabarán por unirse producto del destino, el azar, lo circunstancial o las fuerzas divinas, empieza a dar síntomas de agotamiento si no fuera porque el contexto de esta cinta nos sitúa en L.A., tal vez la ciudad norteamericana donde las diferencias entre ricos y pobres es más acusada. Haggis bebe de varios modelos esenciales: de Vidas cruzadas, la sensación urbana de que la tragedia se presenta aleatoriamente inminente, de Grand Canyon, la dualidad humana, el racismo como una reacción inconsciente producto de la tensión acumulada, y de Magnolia, los términos de las relaciones humanas y esa pequeña gota de esperanza en lo insólito, cambiando las metafóricas ranas por nieve.
A pesar de su pretenciosa grandilocuencia, de que a ratos es manipuladora y complaciente, de que se abren muchas preguntas y existe una torpeza evidente, tanto en la dirección, brusca y evidente, con ruedines todavía, como en su mensaje, apresurado, les recomiendo no saber mucho de esta experiencia antes de pasarla. Crash es fresca, sensible y entretenida, está arropada por un reparto potente y uniforme en el que, aunque parezca mentira, sobresale Sandra Bullock, y posee una franqueza inusual para las conversaciones rutinarias: Me despierto cada mañana y estoy enfadada sin saber por qué. Magníficamente producida, socialmente relevante, Crash añade su visión a la vorágine capitalista de la gran urbe, a la deshumanización que produce, llevándonos de la desesperanza a la luz a través de una colisión descaradamente viva, emocionalmente honesta.
La Maga 
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