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Retrato real y sincero de las escuelas magistralmente dirigido.
[b]La clase (*)(*)(*)(*)(*)[/b]:
Impactante y estimulante docudrama social.
Cantet dirige esta historia puramente realista entre la estética de un drama social contenido y el documental más visual y lineal. Cantet [b]desentraña la multiplicidad de problemas y situaciones que se desencadenan en un colegio[/b] público en un barrio obrero de París -pero yo afirmo que hay hechos que están en todos los colegios: públicos, concertados y privados- .
Su visión es la de un estudioso que simplemente describe lo que pasa: no pretende hacer ninguna crítica al sistema o la metodología -tampoco es necesario- y rueda las situaciones tal y como surgen -muchas veces, tampoco quiere involucrarse en la psicología del profesor- .
El guión está basado en una obra del polifacético François Bégaudeau que colabora en el guión junto a Cantet y Robin Campillo. Una historia llena de realismo, veracidad, sinceridad, honestidad y buenas formas. El guión abarca muchos personajes -desde el profesor Marin, al profesorado en conjunto, los padres hasta los alumnos de la clase de 4º-3- , pero todos ellos están muy bien presentados y desarrollados, no como en un film de ficción convencional, sino desde una óptica descriptiva y heterodiegétiva.
Al final de la película se centra demasiado con el problema del chico conflictivo y obvia el resto de alumnos, pero esa historia tiene mucho gancho. De hecho, cuando se resuelve se nos presenta la escena final -sin duda, la mejor del film- con esa reflexión final sobre la escolarización y la frase taxativa de una niña que había pasado inadvertida por nostros como para ella las clases.
Pero [b]en ningún momento la película quiere dar lección de lo que debe ser, no quiere mostrar el camino a seguir[/b] -no da mensajes simples que no llevan a ningún sitio- , no defiende a profesores o alumnos; sólo muestra lo que hay con gran esmero y perplejidad.
Las interpretaciones son todas ellas muy buenas. Primero, el mismo François Bégaudeau encarnando al profesor que el ideó en la novela con un temperamento rígido, sociable y después insaciable. Los alumnos, actores desconocidos, ofrecen unos personajes muy realistas.
La parte técnica destaca por la fotografía: ese plano final de la clase vacía es majestuoso.
“La clase” es una de las mejores películas francesas de los últimos años, una muy justa vencedora de la Palma de Oro que hace un retrato perfecto, honesto y sincero de las escuelas actuales. Quien la vea mentirosa es que no conoce una realidad social; plenamente, verídica. Dirigida magistralmente por Cantet.
(((Para ver una propuesta sin mensaje facilón sobre el problema en las aulas)))
Lo mejor: La visión de Cantet
Lo peor: Un final un poco trompicado
Nota: 10
Alain Garrido 
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