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Lugares con alma
Aquellos lugares que se trasforman en los centros sociales y culturales de un lugar siempre me han llamado mucho la atención. Me fascinan los mercados. Cuando más antihigiénicos sean, cuanta más marabunta se condense, cuanto más griten los dependientes, cuanto más huela el curry y los pies se me mojen por los charcos del suelo, más me gusta el mercado.
Las plazas, los zocos, los baños, los patios de colegio, los cines de verano con sesión doble y descanso entre las dos pelis, el chiringuito de la playa donde se juega al sarangollo, todos estos lugares desprenden un calor humano que Zhang Yang ha sabido retratar y cuidar. No hay mucho más en esta película que la historia de una comunidad pasando el rato. Sencilla, cálida, chancera y directa.
Siempre entre la comedia y el drama. Siempre entre jabones y refriegas de agua. Siempre aprendiendo a escuchar. En estos lugares siempre habrá más alma que en el Cielo.
Chagolate con churros 
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