Ridley Scott ha probado con los años que es un director irregular, bien te puede hacer un pedazo de clásico que no vas a olvidar en tu vida (Alien) o sencillamente un pufo (Kingdom of Heaven) y últimamente ha sido más irregular que nunca hasta el 2007 cuando ha estrenado “American Gangster” que no está para codearse con “El Padrino” o “Scarface” (obviamente sería pedir demasiado) pero si se va a constituir con los años como uno más de los referentes del cine “gangsta”.
Desde el primer minuto empieza fuerte, con un impacto que no se va hasta después de los créditos. La historia, obra del guionista que se curró La Lista de Schindler, está perfectamente elaborada; cuidada al milímetro y eso hace que semejante tocho de película (150 minutos o más) pasen volando, ni te enteras del tiempo por que tu atención está en la historia y los personajes.
Sobre estos personajes: leer el spoiler para entender lo diferentes que son el uno del otro. Y para semejante duelo interpretativo nadie mejor que Denzel Washington y Rusell Crowe, cada uno por su lado le aporta a la película con una inigualable actuación y cuando se ven las caras... ¿hay mejor forma de terminar una película de mafias?
Sin embargo tiene sus peros: unas pocas escenas que no vienen a cuento, momentos un tanto innecesarios, pero nada de especial importancia. Al final la ambientación, esa tremenda narración que nos hace Scott y sus dos protagonistas se llevan la nota.
spoiler:
Uno es un criminal, un mafioso y un asesino pero se preocupa por su familia y por la comunidad que lo vio crecer; el otro vive una vida de excesos y pelea con su esposa por la custodia de su hijo pero es el policía más honesto y responsable de la ciudad.