Constantine me recordó a Matrix y a Hellboy.
A Matrix por el juego con las cámaras de algunas escenas y, por supuesto Keanu Reeves que en esta película sigue interpretando a Neo (y no sé si por exigencias del guión, director, productor...)
A Hellboy por la historia y el personaje 'chulesco' enganchado a la nicotina.
La historia comienza de forma bastante interesante con las escenas del mejicano encontrando la punta y la del exorcismo. Sin embargo creo que va perdiendo fuelle a medida que avanza la trama.
No obstante me parece bastante entretenida y, a pesar del poco partido que se le saca a la historia (es un poco confuso eso de viajar al infierno con el agua y tal) no se hace pesada.
spoiler:
Muy bueno el papel del diablo al final de la peli.