Lo cierto es que aún no he visto el resto de las películas de Satoshi Kon, aunque tras ver esta va a ser lo próximo que haga. Paprika goza de una frescura que escasea en una industria de estilo generalmente prefabricado como es el anime. Desprende la originalidad propia del cine de autor.
Sin embargo, el argumento de por sí no es novedoso. Ya se han visto varias veces en el cine artilugios capaces de darnos acceso a los sueños ("Olvídate de mí" es uno de los últimos ejemplos). La forma de representar el mundo onírico es bastante llamativa, pero no logra la capacidad expresiva de maestros (ya referenciados en comentarios previos) como Buñuel, Lynch o incluso Hitchcock en "Recuerda".
En mi opinión, la historia del detective y la vitalidad del personaje de Paprika son los dos puntos fuertes de esta película.
spoiler:
Me tiene intrigado la tendencia del anime japonés a crear finales apocalípticos (en este caso, casi) donde humanoides megalómanos gigantescos obsesionados con la purificación divina tratan de destruir la Tierra (véase Akira, Evangelion, Gilgamesh...). Es algo que parece muy arraigado en la cultura japonesa. ¿Tendrá alguna relación con Hiroshima?.