Si nos tomamos 'El código Da Vinci' como una película de aventuras, cumple su propósito: pasa bien y entretiene. Si optamos por catalogarla como una película 'pseudo-histórica' decepciona porque tiene demasiadas incongruencias. Yo he leído el libro y creo que trasladar un argumento tan complejo al cine no era fácil. Se ha conseguido bastante bien, en menos de dos horas y media y sin prescindir de nada. Pienso que si te ha gustado el libro te gusta la película y al revés. Decepcionan Tom Hanks y Audrey Tatou (la inolvidable Amélie), superados por unos secundarios de lujo. Brillantes tanto Ian McKellen (que da vida a un maquiavélico Sir Leigh Teabing) como Etienne Chicot, que interpreta al incomprendido ayudante del jefe de Policía, Bezu Fache. Éste también está bien caracterizado por Jean Reno, un icono en este tipo de películas de acción.
spoiler:
Igual que en el libro, porque es idéntico, el final de la película es para lanzar cohetes, típico 'made un USA'. Y es que la historia queda totalmente cerrada: se descubre que María Magdalena había tenido descendencia y que sus restos están enterrados debajo de la pirámide invertida del Louvre. Sólo nos falta saber que número de pie y calzaba y donde iba a hacer la compra. Repito, interesante película de aventuras. No intente ir más lejos. Si intenta darle sentido, ya no hay marcha atrás.