|
Un niño grande
Los hermanos Dardenne son dos cineastas belgas de los que se sería capaz de reconocer su autoría tan sólo viendo una secuencia de alguna de sus películas. Esto es debido al inconfundible estilo pseudodocumental, que dota a sus trabajos, al margen del mayor o menos interés que puedan suscitar, de una naturalidad y un realismo pasmosos.
No me convencieron excesivamente con su anterior Palma de oro, 'Rosetta', pero sí lo hicieron con 'La promesa' y sobre todo con 'El hijo', título similar al que presentaban este año en la Seminci, 'El niño', y con el que se superan a sí mismos, manteniendo idéntico el estilo en la realización, el montaje y la preocupación social de sus temáticas.
'El niño' nos cuenta la odisea de una pareja de veinteañeros que se dedican a la delincuencia, con pequeños hurtos y trapicheos con los que malviven a duras penas. Pero esa pareja, en el momento que comienza la película, han sido padres recientemente, situación que les traerá conflictos cuando ella descubra que su pareja no soporta la presión de la paternidad.
Toda la película sigue las andanzas de ambos, especialmente del padre, un convincente Jeremie Renier, y en esas andanzas cotidianas, con huídas de la policía, ajustes de cuentas o conflictos de pareja, la película hace una reflexión (no moralista, en cualquier caso), sobre cierto tipo de personajes a la deriva, el desencanto juvenil, el "peterpanismo" y las responsabilidades vitales inasumidas. Una magnífica película, con un emocionante final que podría haber filmado el mismísimo Truffaut.
Amor Perro 
|