Sin duda una de las mejores películas hechas jamás. Cualquier calificativo se vuelve pequeño para tan grandioso film, es... sensacional. En la película el espectador es testigo de la evolución del cine (desde la censura en la segunda guerra mundial hasta la actualidad) a través de los ojos de un niño, (muy bien interpretado) quien desde que empieza a trabajar como ayudante del viejo proyeccionista (Philippe Noiret) descubre la magia del cine, aunque ya antes le apasionaba este mundo. Así, vamos viendo a lo largo del film la historia del cine a la par que la vida de este muchacho, Salvatore.
spoiler:
me quedo con esa escena final en la que Salvatore ve los besos más bellos que ha habido a lo largo de la historia del cine.
5x5= navidad