A diferencia de la serie que cuenta con un plantel de guionistas amplísimo y cambiante, la película contaba con el equipo original creativo de la serie. Todo para hacer una obra maestra. La serie de los Simpsons considero que es prácticamente genial, es de una sencillez crítica insuperable y de un humor transparente para los pequeños y no tan evidente para los mayores.
Esta película la verdad despertaba nuestras expectativas, nos esperábamos algo más que un capítulo. Y el comienzo de la cinta nos alimenta la imaginación hasta las nubes. Es auténticamente brillante. Pero todo se diluye en una historia grandilocuente, tipo expediente X, con poca intervención de los secundarios, y dónde lo peor es que tampoco los principales nos dejan con nada nuevo. No descubrimos ninguna faceta suya. Todo es lo mismo. La película no añade nada nuevo a lo que ya sabíamos. Nos quedamos igual que antes de haberla visto. Si, un capitulo más de la serie, y no de los mejores.
spoiler:
Podemos destacar, a parte del genial principio del abuelo en la Iglesia, como ya he dicho, el amor de Lisa, pero hasta eso podría haberse dramatizado mejor.