Es la peor película de Alejandro Amenábar sin duda. Excepcionalmente protagonizada por la gran actriz que es Rachel Weisz, la película no tiene ningún tipo de atractivo. Es densa, lenta, aburrida, se disfraza de película de acción desenfrenada en determinados momentos para resultar ridícula.
La amalgama de intentos de película que pretende ser es de bostezo y risotada. Alejandro Amenábar es el más ambicioso director de cine de España. Y aquí ha demostrado que su ambición no tiene límites.
Un peplum, una película sobre astronomía (a quien le puede interesar eso), con ritmo de película reflexiva de autor (eso no se lo cree ni él), estética de película de romanos y aspiraciones de taquillazo al estilo Steven Spielberg. La película abarca demasiado, no puede con tanta variedad temática y de tonos. No lo digiere bien, no sabe como escapar de su pretensión mediática.
Los demás actores como Oscar Isaac haciendo de Orestes o Max Minghella me han parecido lamentables. Muy mal dirigidos, realmente si por algo destaca Alejandro Amenábar no es precisamente por su dirección de actores. El primero me parece directamente un error de casting.
No así, Rachel Weisz, belleza serena, mirada inteligente, maneras sofisticadas, pero completamente metida en su personaje. Me ha gustado, es lo mejor de la película.
La música de Marianelli, grandilocuente, excesiva. La peor partitura de este espléndido músico cinematográfico. Si la comparamos con la delicadeza de su composición para Orgullo y prejuicio o su enigmática y sobresaliente composición para Expiación (merecidísimo oscar) puede provocar desconcierto. Será el mismo compositor el que ha compuesto la música para Ágora o es que no está en forma.
sigo en los spoiler, no desvelo nada.
spoiler:
Y ahí llega lo peor sin duda de la película, y eso es la fotografía de Xavi Giménez. La apariencia de telefilm es además de culpa de Amenábar, obra del director de fotografía español, artífice de la genial 3 días. No entiendo como han utilizado esa luz para ésta película, que recuerda tanto a una película para televisión de las que se emiten en Semana Santa. Hace que un cuidado vestuario parezca menos eficaz de lo que merece, que la dirección artística que está realizada con gusto parezca más de cartón piedra de lo que realmente es. El aspecto técnico queda dañado por una fotografía completamente desacertada. Y eso que el diseño de producción y algunos aspectos como el vestuario o la dirección artística son bastante buenos.
La dirección de Amenábar tiene rumbo, tiene un ritmo desafortunado y sobre todo una falta total de estilo y coherencia. La cohesión entre imágenes y palabras es equívoca bajo mi punto de vista. Las pretensiones de Amenábar impresionantes, el resultado fallido. Las escenas que alejan la cámara hasta el cielo con planos tipo google earth te hacen evadirte completamente de la historia dejado un poso realmente insatisfactorio.
Algunas imágenes se quedarán en la retina del espectador menos exigente, sobre todo por inusuales, inéditas e insólitas en el panorama español. Pero a las películas se les mide según un rasero de acuerdo con lo que pretenden y ésta película es de las que prometen y no dan.