Pese a que la historia promete un ambiente Lovecraftiano, minuto a minuto el director nos muestra una película que no llegaría ni a la serie B. Lenta, muy lenta, con un nivel dramático mínimo por parte de los actores, y con unos efectos especiales dignos de Kárate a muerte en Torremolinos.
El guión es muy interesante, y realmente podría haber sido una gran película de miedo, pero John Carpenter ha destrozado lo que prometía bien.
Simplemente le doy un cuatro porque es una de las pocas películas que usan el ambiente creado por Lovecraft, que si no....
spoiler:
Los monstruos son malos, malos, ni hechos con plastilina hubieran quedado tan mal. Y el final, con el protagonista viendo su propia historia en el cine y perdiendo la poca cordura que le quedaba es tristísimo...