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Creí que eramos felices. Yo lo era.
Y me ha apasionado. Como todo Pollack. Su toque en referencia a la naturaleza, a la tranquilidad que todos necesitamos... a esa escapada de la rutina, siempre presente en sus películas. Muy estilo también a Robert Redford.
Un thriller... acción, pero dentro de todo ese argumento casi policíaco y de misterio, una apasionante historia de amor, un drama romántico e intenso... amor y desamor, todo girando en torno a uno de los problemas más cotidianos de la sociedad, el adulterio.
Kristin Scott Thomas es una diva tan sencilla que uno no puede dejar de sonreír en cuanto ella aparece por la pantalla... sin embargo, Harrison Ford pasa desapercibido, muy lejos ya de ese Indi que nos enamoró hace años.
Un refugio en el campo, pero también en el corazón, en la vida... una huída de esa rutina que, aunque sea feliz, es aburrida. "Creí que eramos felices. Yo lo era."
¿Recomendable? Para ser la película de referencia, no. Pero para pasar una estupenda tarde, sí. La mejor.
Cherisa 
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