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Crítica de d(n _ n)b a Breaking Bad (Serie de TV)
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Breaking Bad (Serie de TV)
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Nota media: 8,4  |
Año/País: 2008 /  |
| Director: Vince Gilligan (Creator), Adam Bernstein, Michelle MacLaren, Vince Gilligan, Colin Bucksey, Terry McDonough, Johan Renck, Bryan Cranston, Michael Slovis, Scott Winant |
| Reparto: Bryan Cranston, Aaron Paul, Anna Gunn, RJ Mitte, Dean Norris, Betsy Brandt, Giancarlo Esposito, Bob Odenkirk, Steven Michael Quezada, Charles Baker, Krysten Ritter |
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| 40 de 45 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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d(n _ n)b
Dixieland (Estados Unidos)
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Su valoración:  |
3 de Octubre de 2009 |
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Hey yo
Hasta el final de la segunda temporada tenemos un equipo de guionistas que han trazado un arco argumental desde el mismo piloto. Gran interpretación. Gran dirección (por ahí hasta se cuelan un John Dhal, curtido en tragedias con fondo desértico, o el one hit wonder Peter Medak). Y una historia enferma, en el mejor sentido. Retorcida, cruel, violenta.
"Breaking bad" es una locución del sur de los EEUU que viene a definir aquella situación en la que una persona se desvía de su camino hacia otro peor. Toma la peor senda. Y se pierde.
El espectador conoce el final desde el principio. Walt, hombre humillado, padece cáncer de pulmón. Walt quiere salvar a su familia. Walt es un genio en miniatura perdido en la ciudad de Alburquerque, Nuevo México, pero todo su genio no le previene de sí mismo o las ramificaciones de sus actos. Culpable de secuestro, robo, asesinato, encubrimiento, tenencia ilícita de armas, trafico de estupefacientes, etc.
Y disfrutamos de que sea culpable aunque su coartada moral sea cada vez más inconsistente.
Bryan Cranston nos deja con la boca abierta en un tour de force hacia la muerte repleto de malabarismos para sustentar todas las mentiras que se van apilando entre la vida en familia, el instituto, la preparación y distribución de la metanfetamina. Cranston, 2 Emmys al mejor actor en serie dramática, está tan embebido en la historia que en las entrevistas se le entrecruzan la primera y tercera persona del singular hablando de su personaje.
Magnífico también el co-protagonista Aaron Paul, figura tragicómica y tierna que deviene en familia extensa del protagonista.
Episodio tras episodio se juega con la verosimilitud y se fuerzan los límites de la personalidad de Walter White. Cuanto más afianza su poder decisorio, más se acotan sus posibilidades, más tiene el agua al cuello. Una historia in extremis que debería terminar en la tercera temporada si no quiere perderse en subtramas, personajes o capítulos enteros accesorios y prescindibles, tal y como le ocurrió a su referente más cercano, temática y estilísticamente: A dos metros bajo tierra.
d(n _ n)b 
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