Cinta de fantasmas japonesa, con ritmo bueno durante los 60 primeros minutos, después decae bastante. La tensión que ejerce en el espectador no pasa de ser producto de los efectos de sonido. Es una película que deja dudas a cerca de la historia porque nos regala fotogramas que nos acerca al desconcierto y luego no resuelve.
spoiler:
No entiendo muy bien ni los primeros fotogramas donde aparecen las manos a través de una sabana, ni los desmayos de la protagonista durante el ensayo. Deja colgado el personaje que aparece quemando incienso en lo que doy por echo es su casa. A partir de que ella asume que son muertos lo que ve la película decae muchísimo y ya te imaginas el final. El dialogo que mantiene la protagonista con el medico y todo lo que conlleva, te hace suponer que toda la energía del director al hacer la película la descargo en los efectos visuales y de sonido. Para pasar el rato nada más.
Demasiado predecible si has visto “El Sexto Sentido”.