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Sleep (y) Hollow
"Sleepy Hollow" fue una de esas cintas que pasó por mi adolescencia con más gloria de la que jamás debió merecer.
Está claro, éste, el octavo largometraje de Burton es una historieta tan entretenida como poco intensa que en ningún momento llega a traspasar el umbral que suscitan esa serie de muertes y saber a donde llegará todo, así que uno hace lo propio e intenta introducirse al máximo en un relato donde lo mejor está en el excéntrico personaje interpretado por un gran Depp y en las apariciones de un portentoso Walken que poco más necesita para aterrar al respetable.
Lo peor de todo, es que cuando tienes un as tan bueno en la manga, como es el aspecto de ese señor y lo desaprovechas no ofreciendo ni un ápice de terror o tensión en toda la cinta, es posible que uno termine buscando otras cosas como la resolución de un misterio que culmina de modo anodino, desconcertante y aparatoso para intentar dejar boquiabierto a un espectador que habría tenido suficiente con una culminación mucho más corriente.
Los tirabuzones y saltos de trapecista vistos en la persecución final sobran completamente por circenses, pretendidamente cómicos y cien por cien mainstreamescos, y es que el señor Burton debería comprender que, aunque su producto sea para gran parte del público, tras una atmósfera tan tenebrosa y una fotografía verdaderamente lograda no deberían caber ridiculeces que mengüen el espectáculo dejándolo en algo fugaz y anodino.
De ese final tan bonito de cara a la galería, de como se atan al final todos los cabos de modo irrisorio y de como Walken va cercenando cabezas a la par que Burton estira el chicle para que su historieta de más de lo que podría haber dado, sería mejor ni hablar... porque no se equivoquen, "Sleepy Hollow" es una historieta sacada de una historia, un cuentecillo sacado de un cuento macabro, en definitiva, una versión caramelizada, blanda en su contenido y mal remachada de lo que podría haber sido un gran relato que quedó lastrado por las siempre estúpidas licencias que deben añadirse para que el plato quede precocinado al gusto de todos. Menos de los que las padecemos, claro, a ellos y a su hueco efectismo.
Grandine 
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