Últimamente estamos viendo la evolución del cine del primer Tarantino, aquellas películas hiperviolentas de mafia, policías y ladrones, donde destacaban básicamente los ingeniosos diálogos. Ahora se ha sustituido los ingeniosos diálogos por una llamativa estética visual y que mantiene la mezcla diálogos con toques de humor con grandes dosis de violencia (otros ejemplos: las recientes "Domino", "Crank", "Snatch").
Y yo, que en su día "flipé" con Reservoir Dogs, Amor a Quemarropa y Pulp Fiction, disfruto como un enano con las de ahora. Aunque el argumento es bastante sencillo, está contado de una manera demasiado embrollada: el FBI custodia en un tranquilo hotel del Lago Tahoe a un testigo protegido que va a declarar contra la mafia, usándolo como cebo para atrapar a la mafia cuando vaya a cargárselo. Lo que no sabe es que también hay un buen puñado de mercenarios y cazarrecompensas (cada cual más pintoresco) que tienen la misma intención, por lo que en el hotelito se lía una buena.
Tiene todo lo que yo le pido a una película de acción: tiros, suspense, buenos actores, y un guión decente. Y ésta tiene todo eso, lo que ya es bastante.
spoiler:
No entiendo a quienes critican la falta de realismo. No es un documental ni una película sobre la mafia estilo "El Padrino". Es una película gamberra, y se le permiten ciertas licencias que a las otras no.