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Memorable, pero no nos pasemos con Cecil Beaton
Estoy de acuerdo en que es unos de los mejores musicales de todos los tiempos, una película memorable y sobresaliente en todos los aspectos. Ahora bien, observo que muchas críticas atribuyen el estilizado aspecto visual de la película a Cecil Beaton. Pues bien, según se asegura en el comentario técnico del dvd, Beaton solo diseñó el magnífico vestuario, pero todo el aspecto visual de la película, incluyendo los fastuosos decorados, debe ser atribuido a Gene Allen y a Jorge James Hopkins, directores artísticos, así como a Harry Stradling, el director de fotografía. Todos ellos obtuvieron un oscar, por cierto.
También debo decir que me ha parecido apasionante comparar las esforzadas versiones cantadas por la propia Hepburn que se incluyen en los extras del dvd, y las magníficas versiones dobladas que finalmente aparecieron en la pelicula, y por cuya interpretación ni siquiera aparece acreditada (de forma ignominiosa) la cantante profesional que las interpretó. En cuanto a la surrealista versión española, no es que esté mal, pero es que una película como esta hay que verla en versión original y preferiblemente sabiendo algo de inglés, para poder apreciar las implicaciones idiomaticas y fonéticas del asunto. Porque si no, en vez de "The rain in Spain" te quedas con "La lluvia en Sevilla", y a partir de ahí la dualidad entre inglés de clase alta y "cockney" queda desvirtuada con ese contraste surrealista entre un "habla cazurra" inventada por los dobladores y el castellano "de Valladolid" preceptivo.
alex 
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