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Desde Londres con amor
Estupenda cinta, de las mejores del pasado año, que trata un tema muy abordado en el cine, el de las mafias, pero al que Cronenberg consigue imprimir un tono desgarrador y una atmósfera sombría que le viene como anillo al dedo. Viggo Mortensen repite con Cronenberg tras la magnífica "Una Historia de Violencia" para filmar (valga la redundancia) otra historia de violencia. En este caso algo más explícita y cruda, y un poco más justificada (si es que las mafias tienen alguna justificación).
La historia arranca cuando a las manos de la bellísima Naomi Watts (que a pesar de que se la valora, creo que no se la considera el portento de actriz que es) llega un diario de una madre muerta dando a luz a su hija. Las notas de la chica la llevarán a visitar al dueño de un restaurante ruso para que le ayude con la traducción. Lo que ella no sabe es que dicho señor es el padre de familia de una de las mafias más peligrosas que existen: la mafia rusa.
Para él trabaja Viggo Mortensen (como chófer), que realiza una actuación impecable, tanto a nivel físico y expresivo como a nivel vocal (imprescindible la versión original): el acento del este con el que habla durante toda la película es simplemente perfecto, y nada más por ello deberían reconocerle como mejor actor del año en la inminente gala de los Oscar. Además, y como buen actor que es, compone un inmejorable personaje con entidad propia a base de pequeñas pinceladas, pequeños gestos aquí y allá (el de los dos dedos presionados contra el cuello, brutal), que hacen que no nos lo quisiéramos encontrar a solas en unos baños públicos. Vincent Cassel acompaña a Mortensen como primogénito de la familia, con una actuación muy correcta también, aunque el claro protagonismo va para el rey de la trilogía de Jackson.
A la dirección artística, sólo por los tatuajes que muestran algunos de los protagonistas, no se le puede reprochar nada. El diseño de los tatuajes de Viggo supera incluso en espectacularidad a los del prófugo más famoso de la pequeña pantalla (no hace falta mencionar el nombre): el imponente Kremlin dibujado en su espalda, soles y estrellas sobre su pecho... soberbio. La duración del metraje no pasa de la hora y media, no pecando (como otras) de extenderse y perderse en la narración conforme avanza la acción.
Por último, decir que Cronenberg sitúa la acción en un Londres sucio, tenebroso y espeluznante, muy diferente al que normalmente se ve en cine. No hay ni una sola escena (creo recordar) que muestre el Big Ben, o la Torre de Londres. Nada de utilizar la película como herramienta de promoción para la ciudad, sino para enmarcar esta impresionante historia de violencia.
Como dije al principio, estupendísima cinta.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: La única incoherencia que le veo a la película es que la voz en off de la chica rusa muerta, que aparece varias veces como conductora de la trama a lo largo de la película, está en inglés y no en ruso, como debiera. La voz de una chica de 14 años que apenas sabe hablar inglés y que escribe un diario en ruso debería concordar con este lenguaje, cambiado al inglés por clara comodidad. Tener una voz en off subtitulada no habría sido además una decisión muy comercial. Pero bueno, es un pequeño apunte dentro una grandísima película.
Franky_23 
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