Síguenos a través de Facebook y Twitter
Tu página de cine
Crítica de Servadac a El bazar de las sorpresas
El bazar de las sorpresas
Nota media: 8,1 Notable
Año/País: 1940 /
Director: Ernst Lubitsch
Reparto: James Stewart, Margaret Sullavan, Frank Morgan, Joseph Schildkraut, Felix Bressart, William Tracy, Sara Haden, Inez Courtney, Sarah Edwards, Edwin Maxwell, Charles Halton, Charles Smith
Compartir
47 de 49 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Servadac   Madrid (España)
Su valoración: Buena 30 de Junio de 2009
El plano Lubitsch
1h05’44”: En ese punto de la cinta se encuentra un plano inolvidable, un plano casi mudo que ilustra lo que, para mí, viene a ser el «otro» toque Lubitsch.

Un funcionario con chaqueta negra clasifica el correo bajo una lámpara redonda que ilumina la parte izquierda del encuadre. Una carta, blanquísima, destella brevemente en una de sus manos.

Al fondo a la derecha, en penumbra, se atisba el casillero con los apartados de correos.

Un segundo funcionario, con bata blanca y un saco de cartas atraviesa la escena. La cámara, en escorzo, parece que lo sigue. El cuadro se cierra con firmeza y el funcionario lo abandona para no volver. Comprendemos que el travelling no pretendía acercarse al empleado sino al apartado de correos número 237, vacío y rodeado de casillas que sí contienen algún sobre.

En ese momento, anticipamos lo que va a ocurrir. Sentimos la punzada, el desencanto.

El enfoque se desplaza hacia el fondo de la casilla y el plano se hace fijo. Una mano enguantada irrumpe temerosa, tantea, busca, nada encuentra. La desilusión queda expresada por el movimiento de sus dedos. La mano se bate en retirada al tiempo que el rostro de Klara asoma por el casillero. Es un semblante de ojos tristes, hermosamente iluminado y enmarcado por el apartado de correos.

Lubitsch encadena al siguiente plano, ya en la tienda de Matuschek. Apenas han pasado veinticuatro segundos y han sido dibujados, por medios exclusivamente cinematográficos, los sentimientos de esperanza, temor y decepción.

Sin barroquismo ni sensiblería, Ernst Lubitsch distribuye las luces y las sombras –en la fotografía y en el retrato de las emociones. Entramos en el plano a rebosar de expectativas y el director nos lleva de la mano hasta el abatimiento.

Se suele decir que el ‘toque Lubitsch’ habita en la ironía fina y elegante. Pero, como se echa de ver en este plano, el alemán también acierta a deslumbrarnos con otro tipo de elegancia: aquella con que muestra el sentimiento puro, tembloroso, sin rastro de ironía.

La sutileza nos rinde pleitesía y el celuloide fija para siempre la emoción. El plano Lubitsch resplandece con la magia de los grandes.
Servadac
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 Ver más críticas del usuario Servadac
Ver más críticas de la película El bazar de las sorpresas
 
(Puedes enlazar esta crítica en tu blog, en foros, etc. copiando y pegando la URL de la barra de direcciones)
Añade FA a tus webs favoritas | FA en el Facebook | Recomienda FA a tus amigos/as | Preguntas más frecuentes | Politica de privacidad
© 2002-2011 Filmaffinity - Movieaffinity   Todos los derechos reservados.