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UN POEMA VISUAL
Comencé a ver "El sabor de las cerezas" sin tener información previa, como me gusta hacer a veces, simplemente porque me subyugó el título. Lo recomiendo para este película, porque desde el principio empiezas a hacer conjeturas, no sabes el propósito de la búsqueda, se te pasan por la cabeza infinidad de posibilidades, y cuando lo descubres me pareció una genialidad de originalidad.
Los personajes con los que se encuentra, desde el primero, el soldado, pasando por el seminarista y terminando por el taxidermista nos enriquecen, nos dejan reflexionando con esas conversaciones que mantienen: pausadas, sencillas, pero profundas y místicas, donde nos quedamos reflexionando sobre la muerte, buscando un sentido a la vida, donde nos planteamos si la felicidad está en las cosas sencillas de la vida.
Te metes tanto en la historia, que te parece estar allí, sedienta, llena de polvo, con la gargante seca en tu búsqueda infructuosa.
Otra genialidad es no saber los motivos que lo mueven, es irrelavante, dado cómo se está enfocando la historia.
Una obra de arte llena de poesía y metáforas.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Sólo me decepcionó el final, hubiera preferido no ver el equipo de rodaje, le restó magia, hubiera preferido quedarme con el último plano de la película, que no me llevaran de golpe y porrazo a la realidad y me dejara unos minutos más con la sensación envolvente de lo que había vivido.
MONMALÉ 
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