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Voto de Macarrones:
4
Voto de Macarrones:
4
Romance. Comedia En Londres, poco antes de las Navidades, se entrelazan una serie de historias divertidas y conmovedoras. "Love, Actually" es una manera abreviada de decir “Love Actually Is All Around” y éste es precisamente el argumento de la película: mires a donde mires, encontrarás el amor en todas partes. Todos los personajes, cada uno a su manera (un primer ministro, una vieja estrella del rock, una asistenta portuguesa que sólo habla su idioma), ... [+]
2 de septiembre de 2006
23 de 39 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ni comedia romántica ni nada por el estilo, si hubiera que clasificar esta película dentro de algún género, debería ser en el de cine navideño, con todos los defectos que esto implica salvo uno: aquí nadie cree en Papa Noel y afortunadamente no hay milagros de última hora, aunque todo termine con el buen rollito propio de estas entrañables fiestas (esto se intuye desde el primer fotograma, así que no reviento nada). La ausencia de apariciones celestiales no quiere decir que sea una película realista: muy al contrario, sus personajes no son en absoluto reales, sus vidas no se parecen en nada a la suya -la suya de usted, amado lector- o a la mía, el mundo que nos muestra este film -aunque se ambiente en el Londres actual- está fuera del tiempo y del espacio, sólo existe en el cine: maravilla que alguien prefiera inspirarse en los telefilmes antes que en la propia vida para crear su obra. Pero es así, qué le vamos a hacer: las relaciones humanas, laborales, sociales, políticas, familiares y de todo tipo que se presentan en Love actually son disparatadas (además, en el sentido más soso que se le pueda aplicar a la palabra "disparate", sin siquiera la gracia de lo extravagante o lo absurdo). Quizá la película hubiera tenido un poco más de pimienta si la hubieran ambientado en Semana Santa, pero la melaza navideña cayó sobre el guión y los actores y lo pringó todo. Me imagino al guionista tecleando a la vez que comía mazapanes a dos carrillos y bebía bebidas espiritosas que le llenaban el cerebro de burbujitas. La película es así: tiene alguna burbuja graciosa, pero todo sucumbe ante la ñoñería, la dulzonería y el regusto a peladilla del resultado final.
En fin, flojita.
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