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Que maten a De Gaulle
Estupendísima película. Eso que llaman un clásico. De factura impecable.
Empiezo por el final. Creo que todos detestamos que no se carguen a De Gaulle. Porque es cierto que es como un premio que merece Edward Fox por currárselo de esa forma.
Sólo el hecho de ir siguiendo el dispositivo que pone en marcha para llevarlo a cabo, resulta apasionante.
Chacal tiene un estilazo que le hace parecer fascinante, magnético, seductor,irresistible para todo bicho viviente, hombres y mujeres, que tenían la desgracia de encontrarse en su camino
Su seguridad apabulla incluso al que está en el sillón de su casa.
Los escenarios de cafés Parisinos, villas y chateaus, la costa azul francesa........son sencillamente maravillosos.
Incluso para mi que la he visto 857 veces, la escena del protagonista apareciendo con las muletas y el pelo cano, resulta acojonante.
A partir de que sube al piso a intentar ejecutar el final de su plan, la pelí, pierde todo el interés.
Nunca entenderé ese final, para mi ruinoso. Se carga todo.
El personaje del inspector me resulta odioso. Parece una especie de filemón, que nos intentan vender como un genio.No cuela. Sus hallazgos parecen producto o bien de la casualidad, o mas probablemente de la ciencia-ficción
Es gris, da con las pistas de una forma, para mi inexplicable, traída por los pelos. Resulta aburrido. Y en todo momento deseas que fracase y quede en ridículo.
¿Como puede ser que esta especie de Pepe Gotera de al traste con los planes de esta primma donna de la meticulosidad, el perfeccionismo, la técnica?
Nunca deja de sorprender su frialdad extrema, su capacidad de improvisiación. Utiliza sus armas para seducir a la chica de la perfumería, a la aristocrata aburrida, o a un profesor que frecuenta saunas, y que caé fascinado nada mas verlo.
Generar esa expectación sin casi abrir la boca tiene muchooo mérito.
La peli decae un poco cuando llega a París y está a punto de llevar a cabo el plan
Excelentísima película. hay que verla
MARINIZIA
helena 
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