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LECCIONES DE VULNERABILIDAD EMOCIONAL
El azul de forma delicada, está presente en toda la historia, esto es cine de autor.
Tragedia y drama, contados de forma tranquila, pausada, en demasía quizá.
La música es imprescindible, tanto es así que a mi parecer sin ella no habría película.
Es frágil, el tintineo de la lámpara azul nos resume todo, se puede romper con una facilidad enorme, como la protagonista, sin embargo va de un sitio a otro, y suena igual, o, distinto tal vez. Dentro del pausado ritmo, se respira mucha tensión, sinsabores, pesadumbres, y la protagonista, que no encuentra su sitio, se intenta renovar constantemente.
Tengo que decir que no me ha gustado mucho, y ello porque a pesar de las enormes facultades desplegadas, la cantidad de medios empleados, y el estudio milimétrico de todo, absolutamente todo, pues bien, resulta que a pesar de todo ello, la protagonista me ha dado la impresión, no se porqué, de que se precipita en su toma de decisiones, y eso que son drásticas, y acordes con la situación que vive, y adecuadas para la finalidad que busca, pero dan la sensación de precipitación, de vértigo, por eso no me ha gustado, porque a pesar de lo lenta que es nos da la sensación de "salto al vacio", de precipitación, y ello es sinónimo de inmadurez.
piter 
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