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Película en la que se aprenden muchas cosas
Tal y como he señalado en el título de la crítica, con esta película se aprenden muchas cosas; por ejemplo, gracias al personaje de Richard Gere (un psiquiatra, o algo así), sabemos que hace muchos muchos años existió un señor llamado Freud y que dicho sujeto tiene algún tipo de vinculación con el complejo y subjetivo universo del subconsciente individual de cada uno. Y gracias al final de la peli, sabemos que los guionistas al menos han visto una película en su vida, "Vértigo", y que además debió de gustarles mucho (en eso coincidimos) ya que no dejan de plagiarla descaradamente en ningún momento.
Por cierto, aunque todos los actores están muy pero que muy bien en sus complejísimos roles interpretativos, la que destaca por encima de todos ellos es sin duda Kim Basinger: cuando tiene que hacer de tía buenorra que se acuesta con Richard Gere (¿a que sorprende?), pone cara melosita y tierna y cuando se destapa que es una tía mala, mala, pero mala mala de verdad, no duda en pasarse el resto de la peli frunciendo forzadamente el entrecejo y marcando morritos rencorosos a todo bicho viviente que se mueva.
Pues eso, una de esas películas que engranden el cine, la vida y el universo cósmico.
Clínex rotos 
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