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No es DE MIEDO, es DE SUSTOS. Hay mucha diferencia.
Sinceramente, no comprendo las críticas tan favorables que se le hacen a esta película.
1. Por favor, un poco de seriedad: esto no es una película de miedo. Es una película basada en el sencillo principio de: de la oscuridad va a salir, de repente, un zombi feo de la hostia, y aun encima gritando como un poseso [y con el volumen brutal de la sala de cine, imagínense...] Con lo cual, no es que tengas miedo, es que te pegan un sustazo de tres pares de cojones. Pero eso también lo hago yo si me escondo detrás de la puerta, y cuando pase uno de ustedes le salto encima gritando: ¡¡¡¡¡¡¡UUUUUUUUUUHHH!!!
2. Para coger semejante mareo, mejor me monto en una barraca de feria, que me sale más barato; el planteamiento 'dogma' de la película, desde mi punto de vista, sólo sirve para dos cosas: marear y desesperar al espectador, y ahorrarse unos eurillos. Y me dirán: NOOO, es que son una redactora y un cameraman, que van allí... Pues vale, pues muy bien, pero la misma historia puede ser contada sin necesidad de que un cameraman sea el prota que lo filma todo porque incluso en las escenas más reposadas los objetos se veían borrosos. Eso no es sinónimo de calidad cinematográfica, precisamente, y el miedo no se genera mareando al personal.
3. Hay quien dice que esto es original: ¿en qué sentido? ¿En el de historia? ¿Se acuerdan de 28 días después y 28 semanas después? Incluso los atributos físicos de los infectados están copiados. ¿Se acuerdan también de Resident Evil y tantas otras películas de zombis o como lo quieran llamar? Luego, la historia es menos que original. Es una redundancia más bien cansina. Es original en el tratamiento técnico, me dirán. ¿Sí? Se acuerdan de The Blair witch project? Muy original, sí señor.
4. Las interpretaciones, mejor ni comentarlas, sólo decir que los que se salvan de la quema son la reportera y el cámara. El resto parece que están conteniéndose la risa todo el rato. Por otro lado, para mí, una película como esta, con pretensiones de ser terrorífica, no merece el menor respeto cuando provoca la risa del público; y a fe mía, que la gente se rió en varias escenas de la película, que no debían provocar risa, precisamente.
5. Llegó un momento en el que yo deseaba que todo acabara de una vez, no porque estuviera pasando miedo [que miedo de verdad, miedo y no susto, sólo lo pasé los últimos cinco minutos, con las imágenes de visión nocturna], sino porque con tantos gritos histéricos, de los zombis, de la reportera, que no se callaba ni aunque le fuera la vida en ello, y de los ruidos de peleas, golpes, etc., acabé con los nervios destrozados [¿por qué las salas de cine ponen el volumen tan alto?], en serio, salí de la sala totalmente crispada con la sensación de que, de un momento a otro me iba a salir un zombi gritando de detrás de un contenedor, y si eso llega a pasar, probablemente habría tenido una crisis nerviosa. Eso no es dar miedo.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: 6. El guión es un coladero increíble: que alguien me aclare quién es, finalmente el culpable de la propagación del virus, ¿el perro o la 'niña' poseída que vive en el ático? ¿Qué pinta exactamente la Santa Madre Iglesia metida en todo esto? Y claro, cuando todos se dan cuenta de que, por otro lado, la Jennifer, la hija de la vecina, es la que tiene el virus contagiado del perro, es, precisamente, cuando la niña, que estuvo toda la película más contenta que unas pascuas, de repente se gire y le arrée un mordisco a su madre en la jeta. Es que estuvo esperando el momento de comprensión de los demás protagonistas para decir: ahora me viene la infección de verdad, cuando todos comprenden que estoy infectada, y no antes. Y así podría seguir, pero me canso...
Películas como 'El resplandor', 'El otro', 'Suspense', '¿Quién puede matar a aun niño?', eso sí son películas de miedo... y ya por no hablar de Hitckcock...
nana nicotina 
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