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El arte de la sencillez
Once, "una vez" aunque yo personalmente la podría ver más veces. Pero ese no es el tema. Nos encontramos ante una película muy normalita, no sólo por la actuación de los actores que no destacan por sus grandes dotes interpretativas, sino por la historia en sí que no aporta nada nuevo al espectador. Pero esta peli tiene una magia casi imperceptible que no tienen otras películas. Es un film donde la música fluye en todos sus sentidos, si amas la música de verdad desde lo que llevas más adentro. Es un videoclip de 85 minutos. La historia de como muchos cantantes consiguen grabarse una maqueta, y de como llevan interiorizada la música en sus vidas, que les aporta más que el dinero y cualquier cosa material, y que son capaces de lo que sea, la música desde la calle, desde una casa, la música más cercana en la vida. La banda sonora de una vida.
La película huye de los excesos, del lujo, de la música de élite, es una historia corriente de los músicos de la calle, del metro, como he dicho una historia vulgar pero que tiene un enorme corazón, que no todos captarán. Ya solo que la cinta sea con el estilo "dogma", es decir la no iluminación artificial, y que los actores no sean actores sino músicos nos hace reflejar perfectamente esta idea. La música en sí también es sencilla lejos de complicadas partituras, es una música de cantautor, cercana. Destacar a Glen Hansard con una voz muy característica y peculiar que transmite mucha sensibilidad que le da profundidad a la historia. En definitiva todas estas ideas vislumbran una sencillez que en su conjunción generan una bonita historia bien construida,dirigida, y llena de realismo.
No os aseguro que el film os guste, y se que en esta crítica como en todas corren un cierto grado de subjetividad, pero si esta peli llega, llega mucho. Gran canción de Falling Slowly que se llevó un merecido Oscar, y en general la banda sonora. Sí eres músico, tocas un instrumento y VIVES la música te encantará sino a lo mejor te aburre.
Javi_wan 
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