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Un mundo alucinado...
Notabilísimo descenso a los infiernos amatorios firmado por Buñuel, y recomendado con ardor por Jonás.
Una de las obras más emotivas de ese tipo, sin duda. Como bien dijo el cagador con bigote, un lucidísimo análisis de los celos, aderezado con una exploración bastante acertada de los abismos de la locura y la depresión.
Al principio la relación entre el lunático protagonista y su mujer me dejó algo frío, quizá porque las reacciones del pobre diablo se me antojaban un poco forzadas y caricaturescas, pero poco a poco te solidarizas, irremediablemente, y te sumerges en su mundo alucinado sin remisión.
La escena final, para mi gusto, es la joya de la corona; algo verdaderamente perturbador.
Por supuesto, la Iglesia no se escapa de algún salivazo, lo cual siempre es gratificante.
En mi podio de Buñuel junto a El Ángel Exterminador y Los Olvidados, probablemente.
Barfly 
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