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Muy interesante, muy recomendable
Lo primero: le he puesto un ocho a este documental, pero podría haberle puesto cualquier otra nota. Es evidente que un documental requiere de la técnica y sensibilidad cinematográficas, pero esto NO es una película. No hay ficción. Esta aclaración parece innecesaria, cualquiera sabe que La Pesadilla de Darwin es un documental, pero cuidado, los documentales, bajo la pretendida apariencia de neutralidad o asepsia, suelen estar fuertemente subjetivados por el autor (los directores más jóvenes suelen ser los más megalomaniacos). ¿Acaso los de Michel Moore son realmente "documentales"? ¿Os acordáis de Super-size Me? No digo que no sean entretenidos, que lo son. Pero más que "documentar" lo que hacen es "orientar" al público a través de las imágenes para que los espectadores logren llegar a las mismas conclusiones que ellos tenían antes de iniciar su grabación.
Uno de los méritos de este documental es conseguir precisamente lo contrario: llega un momento en que te preguntas: ¿pero qué quiere contar?. Finalmente llegas a la conclusión de que la conclusión es sólo responsabilidad tuya. Aunque por supuesto hay dosis de subjetividad, (planos cortos, escenas enfrentadas, selección de respuestas y tomas, preguntas capciosas, etc.), lo cierto es que estos, llamémosle, tics, no restan interés a este micromundo en el mismo centro de la nada, en el lago Tanganika, donde ahora mismo miles de hombres pescan, cortan, raspan y filetean el pescado que mañana compraremos en el supermercado.
Documental muy recomendable. Frente a este tipo de trabajos, películas de ficción como El Señor de la guerra (Niccol, 2005), Diamante de Sangre (Zwick, 2006), resultan pateticas, presuntuosas, y frívolas.
Emilio Cappa Segis 
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