Sin lugar a dudas se trata de una de las mejores y más divertidas obras de Woody Allen dentro de las que él no aparece como actor. El guión te va empujando hacia la diégesis de forma sutil, de forma callada, pero lo hace con golpes de genialidad y con una descarada (quizás demasiado exagerada), caracterización de sus personajes. Pero el mensaje queda bien escrito implícitamente: no todos somos artistas y existen muchos artistas en la calle y muchos "artistas" que creen serlo realmente, no lo son. Una aguda y atrevida reflexión por parte de uno de los grandes genios del celuloide... O no, quién sabe, quizás hay un código críptico entre líneas...
P.D.: Falla el desenlace en mi humilde opinión. (spoiler)
spoiler:
Creo que el desenlace es bastante mejorable. Para que David sepa y conozca y reconozca que no es un artista no era necesario que volviese con su ex-chica de forma tan forzada y previsible. Creo que habría sido mejor que lo supiese dentro de su soledad, esa que se acababa de ganar a pulso. Queda claro que el personaje de David no es un artista pero viendo su evolución en la historia creo que es sobradamente un intelectual. Insisto, no hacía falta esa escena tan forzada, y más teniendo en cuenta que es el desenlace de la trama ni más ni menos. Además, el mensaje ya había sido mandado implícitamente, no era necesaria tanta explicidad.