|
Cuando la palabra terror cobra significado
El otro día me acerqué al cine a ver REC, la última gamberrada de Jaume Balagueró y Paco Plaza. Y digo gamberrada porque aunque tengan películas anteriores muy serias, esta rompe con su esquema habitual. Me aventuro a decir, pese que me puedan caer palos, que REC es, sin lugar a dudas, su obra maestra.
Que conste que fui de los detractores de La Bruja de Blair, pienso que consigue un buen clima, pero solo a ratos. Me pareció más tomadura de pelo que otra cosa. En cambio, REC, tiene una atmósfera acojonante y sustos de los que te hacen saltar de la butaca y dar un pequeño grito, que a continuación intentas disimular cuando el que tienes a tu lado te mira con media sonrisa. ¿Por qué nombro a la Bruja de Blair? Las comparaciones son odiosas, pero REC vuelve a la fórmula que en su día "inventaron" para Holocausto Caníbal y que años más se explotó con la susodicha bruja, pero tiene algo que la sitúa por encima de sus predecesoras.
No crean que van a ver un film en el que vayan a estar asustados durante todo su metraje (por cierto, un acierto su escasez de duración, alargarla más hubiese sido cagar el producto) pero si que se van a asfixiar y como dijo por ahí algún crítico "llegarán exhaustos al final". Un final, por cierto, que para un servidor le parece lo más fuera de lugar de la peli(no se preocupen, que no lo contaré).
Durante todo el metraje, el realismo está presente y a los que hemos llevado una cámara al cuello alguna vez, nos provoca más terror aun si cabe. Por favor, todos aquellos que crean, piensen o tengan miedo de que la peli sea "dogma de terror", que no sufran. Nada más alejado del universo del sr. Lars von Trier (dios nos salve).
Además, si algo demuestra REC, es que el cine de género español está en alza (siempre se han hecho cosas decentes pero eso ya lo discutiremos otro día). Un buen ejemplo es echar un vistazo a nuestro alrededor y ver que existen "otros", "faunos", "orfanatos" y otras decentísimas películas que esperemos lleguen a buen puerto y que, sin duda, han abierto un grifo que esperemos tarde en cerrarse (¡o no lo haga nunca!). Además, desde aquí quiero apoyar al sr. Vigalondo que con sus Cronocrímenes a punto de triunfar en EEUU, en España nadie quiere que veamos su película. Nadie es profeta en su tierra, dicen, pero mientras alguien confíe en las ideas de este grupo de gente jóven, a todos nos quedará un poquito de esperanza. A ver cuando en casa se dan cuenta de lo que tenemos.
Slollet 
|