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Un poco de frescura en el cine... gracias
Después de ver la película acabas con una sensación de alegría en el cuerpo, un poco mejor contigo mismo que antes de haberla visto, es una de esas películas que, raramente, encuentras y que te consiguen transmitir algo. Esta lo consigue con creces.
Me recuerda a "Forrest Gump" en una cosa; en lo mucho que consigue siendo una película de tan aparente simpleza. Y es eso lo que funciona de la película, la simpleza con la que se transmiten valores tan necesarios y valiosos como es el aprecio a la familia, el altruismo, e incluso nos encontramos con una crítica a los concursos de belleza y al mundo en general, donde, por encima de todo, prima la apariencia.
Amén de todo esto, la película es muy divertida, con algunas escenas que resultan muy divertidas e hilarantes, y, lo mejor de la misma, los personajes; genialmente caracterizados, todos y cada uno de ellos genialmente interpretados y con unas peculiaridades únicas.
El personaje del abuelo quedará para el recuerdo; su relación con su pequeña nieta y su mal humor y grosería, el padre de la familia; un fracasado con esperanzas de encontrar el éxito, una madre sufridora que pretende mantener unida la familia, un hijo misántropo y que lee a Niestzche, el tío; homosexual y suicida y la pequeña Olive, el mejor de todos estos personajes, que sueña por ser una belleza y cuya interpretación, ingenuidad y ternura cautivaban al espectador desde el principio. Todos estos personajes tan extraños y atípicos articulan una de las familias más divertidas que he tenido ocasión de ver en el celuloide.
Un guión tan simple como, a la vez, complejo; unas interpretaciones de lujo y un desarrollo que atrae al espectador son las mejores bazas de una de esas películas que, hoy día, cuestan tanto encontrar, de esas que de verdad transmiten algo y, en pequeña parte, te cambian un poco.
Grushenko
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