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Otra inexplicable obra maestra
Aquí tenemos una vez más otra de esas películas que INEXPLICABLEMENTE se han puesto de moda y son consideradas cumbres del cine moderno.
Pues vaya.
Realmente me estaba gustando. El comienzo es impactante, con esa extraña escena de sexo que resulta fascinante y magnética. Los números musicales son geniales (porque esta película podría considerarse un musical). Pero pasada esta agradable sorpresa inicial, la película va aburriendo progresivamente, llegando a alcanzar cotas absurdas pocas veces vistas en un cine. Estoy completamente a favor de la originalidad en el cine, pero no a costa de provocar escenas totalmente gratuitas y superfluas; no a costa de la ausencia de diálogos en situaciones que lo requieren. Opino que el director pretendía epatar a toda costa, usando para ello todo tipo de trucos, y de hecho lo consigue, pero si uno se pone a escarbar la superficie de la película, si uno intenta buscar algo duradero bajo ese envoltorio tan bonito, me temo que encontrará la nada más absoluta.
Originalidad sí, pero no a cualquier precio. Esto es una pequeña majadería bonita. Recomiendo ver únicamente los números musicales porque son cachondísimos.
KesheR 
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