Billy en estado puro dirigiendo a un sublime Charles Laughton, un Tyrone Power muy creíble y una Dietrich cumplidora. Si bien en algún momento de la cinta parece que Wilder trata de timarnos con trucos fáciles, hemos por fuerza de acabar quitándonos el sombrero ante el genial resultado de la película.
Los diálogos se salen y el ritmo de la dirección es inusualmente animado en filmes de este tipo. Muy destacado el aporte de la obra originial: "Veredicto", guión de teatro de Agatha Christie, columna vertebral de esta maravilla.
spoiler:
Los pelos de punta tras...
Enfermera: "no hay nada que hacer, le ha asesinado".
Laughton: "¿Asesinado?, no... Le ha ejecutado."