Genial. Una vez más Woody Allen se convierte en ese maestro que nos cuenta las cosas casi sin que nos enteremos, presentando lo que podría ser considerado como uno de los mejores thrillers del pasado año. Jonathan Rhys Meyers quiere llegar a lo más alto y no dudará en casarse con una chica de buena familia para conseguirlo. El problema llegará con la aparición de Scarlett Johansson, novia a su vez del hermano de su prometida, de la que se enamorará perdidamente (o no?). Será capaz de renunciar a todo lo que ha conseguido por ella?
spoiler:
Meyers es un auténtico gusano que no dudará en acabar con su querido "amor" con tal de no perder su estatus en la sociedad. Es frío, calculador y ambicioso. Genial la analogía con la pelota de tenis y la red.