Más drámática que cómica, esta película argumenta la pura realidad que muchas parejas viven, y es más para llorar que para reír, sobre todo al final. A buen seguro que muchas chicas se sentirán identificadas con lo que siente el personaje que interpreta Jennifer Aniston: tener un novio o marido que no tiene en cuenta los sentimientos de su novia o esposa, y que la ayuda poco o nada en las tareas domésticas cuando ambos trabajan, que no tienen nada en común...
Todos estos motivos hacen que esta pareja acabe rompiendo su relación haciéndose aún más daño cuando ya lo han dejado, ella intentando darle celos haciéndole creer que sale con otros hombres, mientras él monta fiestas en la casa que todavía los dos siguen compartiendo.
Al final se comprueba que el respeto, la confianza y el entedimiento mutuo (especialmente por parte de él), no les hubiera hecho llegar a un punto tan crítico, y más teniendo en cuenta que se querían de verdad, después de la curiosa y absurda manera de conocerse.
spoiler:
Cuando al final pasado un largo tiempo se vuelven a encontrar, los dos se muestran felices por volver a verse, hablando de sus respectivas vidas actuales y se dan cuenta de lo mucho que ambos han cambiado. Se quedan con las ganas de volver a intentarlo, y también dejan con las ganas al espectador.Tanta historia para al final seguir como lo habían dejado. No siempre los finales pueden ser felices.