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Cine
Así es como se puede resumir esta película en una sola palabra: cine. Pero no cine como cuando hablamos de la repudiable "Las 13 rosas", ni de la fantasiosa "El laberinto del fauno", ni de la tendenciosa "Salvador". Cine de verdad, del sincero, del puro, del que es capaz de tocarte el alma. A diferencia de películas como las anteriormente mencionadas, Jose Luis Cuerda recurre a una narración en la que el personaje principal de la película (Moncho) se va descubriendo a si mismo, y va experimentando con su propia piel aquello que quiere vivir y no solo aquello que debe vivir. Es una película que, al contrario que las demás, es capaz de hacerte ver la historia, no la manipulación partidista, y no solo eso; es capaz de no solo contarte una historia, sino de mostrarte cine con ella.
Jose Luis Cuerda, todo un veterano en el cine español, nos muestra un claro ejemplo de como hacer una buena película, que nos libere de prejuicios asquerosos. Esta claro que no pretende ser una gran joya, y tal vez, esos aires de pequeñez y de perseverante tranquilidad son los que nos hacen involucrarnos tanto con ella. Una película que debería ser immortal a la hora de nombrar hechos tan funestos como los comienzos de la Guerra Civil Española, pero que no lo es, muere, para dejar paso a bodrios como "Las 13 rosas" o "El laberinto del fauno". Ya sabeis, malditos cineastas narcisistas, aprended de películas como estas a la hora de hacer una película y no os preocupéis solamente en recrear matanzas mil vistas en la tele, pues es una forma que debería estar cayendo en desuso, y que no lo esta, a pesar de rozar la pedantería.
Obra ejemplar.
Wildbill 
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