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ACCIÓN Y PAUSADA ESPIRITUALIDAD
Esta película tiene un interés tanto artístico como antropológico.
Tiene dos facetas. La primera parte de la historia está centrada en la mafia, es decir tiene mucho ritmo y acción, sin embargo, cuando el joven protagonista decide vivir en las montañas con un pueblo de filosofía zen, se vuelve pausada, reflexiva y espiritual.
El protagonista queda fascinado por el sonido de los tambores zen, por la sabiduría simple, de una milenaria tradición que mezcla budismo, música y artes marciales para el propio disfrute. Aquí consigue una gran paz interior.
La fotografía es muy hermosa.
La música es preciosa.
El final no me ha convencido, queda excesivamente abierto.
KIM KI DUK 2 
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