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¿Tenerla o no tenerla? He ahí el dilema de Bogey
Pocas veces se tiene la oportunidad de asistir en pantalla al enamoramiento real (y no sólo el actoral y ficticio) de un hombre por una mujer. Bogart, sencillamente, levita ante la presencia de Lauren Bacall. Y, desde luego, no es para menos. Lástima de voz aguardentosa, pero en fin, nadie es perfecto.
¿La película? Tiene ese aire clásico que la hace imperecedera, sí, pero hay algo que a mí me tiene mosca: su parecido a CASABLANCA: II Guerra Mundial, franceses libres y franceses de Vichy, un policía tocacojones, un norteamericano que pasaba por allí y que no quería saber nada del tema, dos héroes de la resistencia a los que hay salvar por encima de todo, un transporte salvador que se coge por los pelos...
Y Brenan, claro, Brenan. Que alguien me ilumine sobre si este tío hacía muy bien de borracho o, simplemente, era un borracho. Sublime.
LeonNewman 
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