“Todo gran truco de magia consta de tres actos. El primer acto: La presentación. El mago muestra algo normal pero probablemente no lo es. El segundo acto: La actuación. El mago transforma lo que aparentemente era normal en algo extraordinario. Y el último acto, el prestigio. Cuando lo imposible se convierte en posible y tus ojos ven algo que no habían visto jamás.”
Con una introducción sorprendente empieza la que para mí es una de las obras maestras de Christopher Nolan si excluyéramos ambas películas de Batman.
Una película donde lo único que pincha seria la interpretación de Scarlett Johansson. No por ello hay que juzgar esta película como una más del montón sino obsérvala bien y ver cada detalle.
Entre esos detalles, la magnífica actuación de Hugh Jackman que lo borda en absoluto si se hace una comparación con películas como X-MEN, Van Helsing o Operación Swordfish.
Y como no, otra gran actuación del “fetiche” de Nolan. Christian Bale como Alfred Borden hace una actuación notable. Sin olvidarnos de Michael Caine que hace que la película suba de categoría y sea más interesante.
spoiler:
A finales del siglo XIX, los magos son las grandes celebridades en Londres donde la historia se centra en dos jóvenes magos que quieren llegar a lo más alto para ser grandes magos. Uno es creativo que es capaz de convencer al público de sus espectáculos de magia mientras que el otro es un mago con una gran reputación.
Son grandes amigos y a raíz de uno de sus mejores trucos que hacen en conjunto se hecha a perder su amistad será irreconciliable para ambos.
Empezara a existir una rivalidad mutua por ser el mejor mago sin tener en cuenta las consecuencias que puede cosechar cada acto.