|
William Somerset, John Doe
Ambiente 'neo-noir', ciudad malsana. El detective veterano, reflexivo, hastiado; el recién llegado, emocional, ambicioso; un metódico psicópata, con un plan maestro. Tensión, crudeza, oscuridad, incesante lluvia, claustrofobia, brillantes diálogos, inteligentes gags, Bach...
(...)
Somerset: Todo aquello que nos rodea y que nos repugna... y que te hace pensar: "¿por qué no me largo de este vertedero humano?". Pero ya es tarde: el desencanto y la apatía te poseen cual parásitos, y lo único que haces es pensar en ello... y en cómo la gente no lo hace: cinco sujetos le pegan una paliza a un mendigo, uno atraca y degüella a un hombre que paseaba tranquilamente, otro viola a una mujer en un callejón... la gente mira... y pasa de largo, como el que cambia de canal cuando ve algo que no le gusta...
Doe: La gente no le da importancia a ciertas cosas hasta que esas mismas cosas les afecta directamente; es como el que no valora lo que tiene: se lo quitas, y entonces éste se percata de cuánto lo necesita. Hay que mostrarles el mundo en el que viven, y hacer que el cerrar los ojos no les sirva como evitación de la realidad... hacer algo que quede marcado al rojo vivo en el inconsciente colectivo.
Somerset: Algo que saldrá en los periódicos, en la televisión, que dará que hablar durante una semana... y que después se olvidará y pasará de largo como un tren perdido...
(...)
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: (...)
... algo que acabará contigo. Recuerda también, que sólo a veces el fin justifica los medios.
-Cosecha propia-
Gellal 
|