Comprendo que las opiniones sobre esta película diverjan mucho unas de otras, aunque el tema que propone ("lo que se es capaz de hacer por amor") no abra ningún debate.
Es una película joven, de escaso presupuesto, con una cámara en ocasiones muy acertada (escenas en el terrado, escena nocturna con el vídeo, la protagonista tras el cristal empañado), una buena dirección y una actriz protagonista brillante. Y, sobre todo, no cae en ningún momento en el melodrama. Hasta aquí la parte positiva (y no es poco).
Sin embargo, la historia hace agua por todas partes. No puedo evitar que por mi profesión me eche para atrás la historia médica; en ningún momento (salvo en una ocasión) cuaja lo que se está contando, de forma que es poco creíble desde el inicio hasta el final.
La personalidad de los personajes es plana y el proceso de sus decisiones excesivamente lineal. Podríamos comparar aquí la película 4 meses, 3 semanas, 2 días, en la que a pesar de la parquedad de los diálogos en todo momento se está transmitiendo el drama y la angustia de la situación. No basta en el lenguaje cinematográfico hacer planos más o menos largos y con caras serias de los protagonistas para expresar un sentimiento; efectivamente hace falta algo más.
En fin, una película con buenas intenciones que aparentemente trata de un tema profundo y que se queda a mitad de camino.
spoiler:
Evidentemente, una insuficiencia hepática aguda grave no comienza como una pérdida de conocimiento mientras el enfermo está tan bien como para estar entrenando. La aparición es brusca, pero no tanto ni de esa forma. Tampoco un paciente en esas condiciones está fuera de una Unidad de Cuidados Intensivos ni se le obliga a que camine, simplemente porque le es imposible. Pero los errores médicos cunden en el cine. Sin ir más lejos, en la afamada Million Dollar Baby la protagonista, al final de la película, consigue ¡hablar! estando traqueotomizada.