|
Tragicomedia coja
Y cojea por el lado de lo inverosímil, de la facilidad de determinado personaje para superar una tragedia: qué pena, penita, pena que precisamente cojee por ahí porque se desarma el interés, se desarticula la estupenda historia llena de detalles novedosos.
Cecilia Roth, que en más de una ocasión se carga el personaje a fuerza de "mostrar" que actúa, aquí se entrega con plena libertad e intenso sentimiento al devenir de una mujer con la libido en primera línea de playa.
Andrés Resines, que es otro que a menudo parece que recién se levantó de la cama y no tiene ni idea de lo que tiene que hacer, consigue momentazos inolvidables.
Y luego está muy bien el joven Nacho Aldeguer y Álex Angulo y mejor que ninguno, grandioso, Fernando Guillén con dos perlas: un personaje buenísimo y un desnudo integral, seguramente el primero de su larga carrera, que asombra por la naturalidad impresionante con que lo hace en secuencia especialmente difícil.
También tiene un sitio preferencial un homenaje a las bondades de la comunidad china establecida en nuestro país, gente de la que suele hablarse bastante mal... Pues aquí muestra un lado amable y aspectos mágicos que circulan libremente, gozosamente entre nosotros, españolitos de andar por casa.
Con todas estas bondades casi se logra una peli buena e incluso notable, pero, bueno, nadie es perfecto y el interesante puede motivar cercanías y hasta amores también casi imposibles.
horacio 
|