Una magnífica película para ver si acabamos de sufrir un desengaño amoroso muy fuerte. Puede servirnos como estímulo para dejarnos de tonterías y depresiones y volver a ponernos en marcha. ¿Por qué? Pues muy sencillo. Polanski nos muestra en esta historia que el amor incondicional en la vida adulta es casi una utopía. En realidad el amor está siempre contaminado por deseos, egoísmos, intereses personales que no siempre coinciden, y en fin, todo tipo de extrañas curiosidades y apetencias sexuales que una misma pareja no siempre puede satisfacer.
Una extraordinaria puesta en escena para un perverso crucero.
¿Recuerdan la serie "Vacaciones en el mar"?
spoiler:
Genial la escena en la que Peter Coyote se disfraza de cerdito y Emmanuelle Seigner se enfada con él porque habla.
(Los cerdos no hablan, ya no me lo creo, dice ella)
Cuando estamos enamorados y todo funciona cualquier juego nos parece divertido. Pasado este momento dulce ya no es tan fácil mantener la emoción, y ya no nos hace tanta gracia el "cerdito" o la "cerdita".
Maravilloso el humor negro de Polanski. La vida es cruel. Por eso es mejor reirnos con ella, con la vida, que llorar.
Una peli genial sobre el lado oscuro de las relaciones de pareja.