Verán, en mi vida siempre he intentado huir de probar ciertas cosas, pero ya saben, te juntas con gente, ves cosas, escuchas otras, no quieres ser diferente al resto, temes el rechazo, y en fin..., el caso es que empiezas viendo tal o cual programa, tal o cual serie, todo parece inofensivo, banal, y cuando quieres darte cuenta estás metido en una espiral adictiva de la que es difícil salir.
Cuando era pequeñito mi madre siempre me repetía tres cosas:"Si un desconocido te ofrece un caramelo por la calle, tú no lo cojas. En el cole no pegues a nadie, pero si te pegan, tú da también. Y sobre todo nunca te enganches a un culebrón televisivo, mira lo que le ha pasado a nuestro pobre Sanyo"(Hay que decir que en 1986, Mexico fue el culpable del gran auge de los videos en España gracias al mundial del 86, pero el mismo país provocó el exterminio masivo de los mismos cuando fueron utilizados para grabar sin descanso los quince minutos mañaneros y diarios que duraba la serie Los ricos también lloran, al provocar daños irreversibles en sus cabezales y otras partes nobles. Despues de aquello el Beta no levantó cabeza y fue arrinconado paulatinamente por el más resistente VHS capaz de soportar series como Cristal y Topacio sin despeinarse).
Yo, que era un niño obediente, me vi obligado diariamente a rechazar los caramelos que docenas de desconocidos me brindaban sin desmayo, tuve que renunciar a las mejores añadas que se recuerdan de Wherter's original, Sugus y El turco por no desobedecer a mamá, y en el cole no había día que no me noquearan porque cuando me peleaba con alguno y me decía:"pégame si te atreves", yo siempre respondía:"No, pégame tú primero que me lo ha dicho mi mamá", y de la primera ostia me dejaban K.O. sin remedio, ni que decir tiene que mi madre y yo éramos el despelote del colegio y que me sacudían más que a una estera.
Pero yo a pesar de todo era féliz con mi vida, y la tercera de mis obligaciones la cumplía con facilidad, ya que prefería dejarme seducir por el buen cine que me brindaban mi 'Zemequis' o mi 'Spilber' que por esos peligrosos culebrones.
Así pasaron veinte largos años.......................................
spoiler:
LOS SIGUIENTES HECHOS QUE SE RELATAN OCURRIERON REALMENTE EN MADRID EN 2007.
Como ya he insinuado al principio, hace algo más de un año que caí irremediablemente en los brazos de Mujeres desesperadas, al principio parecía algo pasajero, algo con lo que entretenerse un rato, "Esto no es un culebrón, aquí nadie dice:—Luis Alfredo mi amol, tu sabes?"—me justificaba a mí mismo.
Pero pronto comenzó a ser una necesidad, empecé a desatender a mi familia, a mi trabajo, solo tenia interes por el último coqueteo de Gabrielle Solís, la nueva metedura de pata de Susan Mayer, el nuevo ligue de Eddie Britt o el proyecto de ampliación del Metro a Wisteria Lane. Mi vida se derrumbaba sin remedio.
Pero un día de Septiembre de 2007 ocurrió algo que cambiaría mi destino. Me encontraba frente al televisor contemplando no sé muy bien cual episodio, mi atención estaba concentrada en la tele al cien por cien, no quería perderme nada, Gabi Solís salía en ese momento en ropa interior,se mascaba la sensualidad de la escena, me levanté a correr las cortinas que daban a la calle y volví a mi asiento, me llevé la mano al botón del pantalón para.............................
De repente ocurrió lo increíble, la puerta del salón se abrió, la luz de la lámpara iluminó el rostro de mi madre, que permaneció unos segundos en el umbral con una mueca de reproche dibujada en su cara, en ese momento reparé en que Gabi Solis habia estado a punto de provocar una situación muy incómoda que yo había conseguido evitar a lo largo de mi numerosa vida onanista.
—Pero mamá, ¿Qué estás haciendo aquí?, ¿Cómo has entrado?—pregunté estupefacto.
Mi madre señaló con la cabeza al televisor. Miré, y un escalofrío me recorrió la espina dorsal, Eva Longoria había dejado de interpretar el papel, miraba desafiante a mi madre y dos largos colmillos la habían crecido en una boca que se había deformado completamente. "Ahora podría comerle a Tony Parker absolutamente todo de un bocado"—pensé manteniendo aún algo de líbido en mi desconcertada cabeza.
—Volvemos a encontrarnos Mum Helsing—retó la Longoria.
Mi madre no dudó, extendió su mano derecha y pude observar que blandía una enorme estaca de madera, la Longoria soltó un alarido infernal, pero mamá hundió con fuerza la estaca en la televisión, ensartando de un solo golpe la TDT y el Deco pirata del plus. "A tomar por culo el fútbol este año"—me lamenté en silencio.
—No con mi hijo, perra, no con mi hijo, perra, no con mi hijo perrrrrrrrrrrrrra—repitió mi madre hasta treintaitrés veces mientras cubría con una ristra de ajos lo que había quedado de la pobre Telefunken, después se giró, en sus ojos se adivinaba una infinita ternura y un amor sin límites.
—Te quiero mucho hijo—dijo,—siempre te protegeré, siempre.
—Yo también te quiero mamá, gracias por salvarme......una vez más.
Nos quedamos así un rato, luego nos repusimos, cenamos algo, y despues me dormí en el sofá, mi madre me arropó y se fue.
No tuve ni una pesadilla.