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Lovecraft?? Is are you??
Es caprichoso, porque una trama como la de Jennifer puede haber bebido de diez mil lugares distintos, aunque por su "respeto" a la información y/o datos duros sobre ciertas prácticas demonológicas he decidido traerlo como inspiración. Algo es seguro: ciertos directores creen que los adolescentes son idiotas, que no saben comparar una obra de calidad para adolescentes con este tipo de obras.
Hay rock de fondo, hormonas, primeros planos de chicas lindas, de chicos lindos y, como no, el cuerpo de Jennifer. Pero que una obra sea tan burdamente obvia con ciertas significaciones, llevándolas al título mismo: "si, si, solo importa el cuerpo de Jennifer. Él y solo él anima este circo con apariencia de thriller de terror"; solo se puede defender esta postura desde el tono final que se aprecia, la parodia y la comedia en torno a una historia que no resiste un análisis agudo.
Porque el profesor tiene un gancho estilo garfio en vez de mano, ¿Qué necesidad?; porque los animales se acercan a presenciar la muerte de alguien, a hacerle compañía...¡a un demonio! Parece que Kusama considera a la naturaleza como portadora de algun mal; porque si eres un demonio y apareces lleno de sangre con dientes afilados, digitalizados, perdón...no, no, nada de esto es suficiente: por favor, una cámara detalle para esa lengua quemada.
Los paralelismos que se establecen entre la muerte y el sexo solo son salvados por acciones simultáneas bastante prolijas, pero que no levantan esta risa de hora y media.
Me quedo, en principio, con ese lazo empático entre las protas y esa extraña cascada al más allá, de lo más interesante entre tantas anécdotas. Y, finalmente, esa reivindicación, esa apelación a la honestidad por medio de la aparición de elementos cómicos.
Y sí, muchachos, es que sino se hunde este barquito de madera balsa.
Juan Rúas 
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