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La amabilidad no era su fuerte
Interesante film de Hathaway, en el que la estrella es John Wayne por enésima vez. Se puede decir que el Duke prácticamente vivía en el cine, nunca dejó de trabajar el tio. Hay que añadir que el papel le valió un Oscar.
Wayne interpreta aquí a un valiente pero desagradable federal que captura forajidos escapados al territorio salvaje. Así se gana la vida. Es gordo y tuerto, alcohólico, vive con un chino y un gato, juega a las cartas, y se pasa el día durmiendo la mona.
Esta vez, tendrá una compañera de viaje digno de recordar, una señorita de armas tomar. La muchacha contrata los servicios del hombre para atrapar a asesino que mató a su padre, y con un tercer hombre, inician su búsqueda por los bellos paisajes del lugar. En fin, es muy recomendable.
P. D. John Wayne es el símbolo por antonomasia del western. Se ve claramente la evolución de los personajes que ha encarnado a lo largo de su carrera. En su primer gran papel, 'La gran jornada', hacía de héroe tradicional, luego llegaría la magistral 'La diligencia', y ahí era un antihéroe que se acaba casándose con una prostituta. Su momento de importancia vital fue cuando hizo la angustiosa 'Centauros del desierto', ya que interpretó a un antihéroe existencial. Por último, está 'Valor de ley', donde hace de antihéroe sumamente desagradable y antipático. Hoy en día están muy de moda este tipo de personajes, sino echen un vistazo a la serie 'House', por ejemplo.
Kriza 
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