Si bien en el aspecto técnico la película es excelente (la fotografía y los planos son verdaderamente innovadores), he de añadir que respecto al guión la cantidad de tópicos es abrumadora. Si bien es verdad que gran parte de ellos son cuestiones de la época (aunque ya existían autores que los criticaban), hay poca reflexión en su despliegue de buenos y malos. Los buenos son de buenas costumbres (Tradicionalistas representados por la mujer campesina, seguramente iletrada, bondadosa y... evidentemente rubia); mientras que los malos se representan para variar, con una mujer liberal, sexualmente activa, independiente y que viene de la ciudad... y para colmo tiene el pelo negro (pecado, perversión y emancipación femenina... cruz, cruz que se vaya el diablo y venga Jesús).
spoiler:
Las escenas de la pareja en la barca son excelentes, la mirada y la postura del campesino cuando se dispone a matar a su esposa se encuentran a medio camino entre el teatro y el cine, algo verdaderamente delicioso por su lugar en la historia del cine. Si algo así se hiciera hoy, estaríamos hablando de sobreactuación.