Scola es un cineasta singular que realiza sus trabajos alejado de modas y, con un estilo reposado y contemplativo, aquí nos cuenta un momento de la vida de dos seres anónimos en la plenitud del fascismo en Italia.
De actores tan grandes como Loren y Mastroianni extrae interpretaciones concisas pero carnales y veraces acercándose estrechamente a ellos, pero también marcando la distancia adecuadamente.
Sophia Loren raya a gran altura con su ropa raída, aspecto fatigado y un rostro que sólo por momentos se ilumina, Mastroianni hace nuevamente una demostración de que nadie como él es capaz de pasar de lo dramático a lo cómico y viceversa.
Fotografiada exquisitamente por el maestro Pasqualino de Santis, es un sereno encuentro de dos personas a las que la vida no trata bien pero, ¿hay un futuro para ellos?
spoiler:
Magnífica la secuencia final cuando, desde el exterior, vemos a lo lejos la figura de Antonietta en la ventana contemplando como él se aleja y la cámara entra en la casa, siguiendo sus pasos, mientras se encamina a la habitación apagando una a una las luces y con ello todas sus esperanzas.